Al cierre, todos los días
Planchas y freidoras con desengrasante puro mientras están tibias (no calientes) y enjuague abundante. Mesones y tablas con jabón multiuso y después desinfectante, en ese orden: el desinfectante sobre grasa no hace nada. Pisos con limpiador desinfectante diluido, empezando por el fondo hacia la puerta.
Una vez por semana
Campana extractora y filtros con desengrasante en remojo. Drenajes y trampas de grasa con mata olores concentrado. Neveras y cavas por dentro, con jabón de pH neutro para no dejar olor que pase a los alimentos.
Una vez al mes
Paredes y techos de la zona de cocción, que acumulan una película de grasa que no se ve hasta que se pasa un paño. Detrás de equipos fijos. Revisión de dosificadores y cambio de paños y esponjas.
Lo que más falla
Casi siempre son dos cosas. La primera, diluir a ojo, con lo que el galón dura la mitad y el resultado cambia según quién limpie. La segunda, usar el mismo paño para el mesón y para el piso. Un juego de paños por color y un dosificador en cada envase resuelven las dos.
Consejos del equipo técnico
- Capacita al personal una vez y pega la tabla de diluciones en la pared: la rotación se come cualquier instrucción verbal.
- Compra concentrado y dosifica: sale más barato por limpieza y ocupa menos espacio en el almacén.
- Pide las hojas de seguridad y tenlas en carpeta: en una inspección las piden.


